La Excelencia en el Rendimiento de Activos se basa en una visión global. Un sistema de Gestión del Rendimiento de Activos puede contar con un proceso meticuloso y complejo que le permite definir y gestionar sus pérdidas, evaluar los problemas de su organización y crear el plan adecuado para una solución. La Excelencia en el Rendimiento de Activos eleva la confiabilidad a un imperativo organizacional que aplica por igual a todas las funciones, prácticas y procedimientos. Exige una relación de colaboración unificada entre las funciones esenciales para operar una operación de producción/fabricación de forma eficaz y eficiente para maximizar la rentabilidad. 
- Convertirse en una organización basada en procedimientos y aprendizaje mediante la mejora y el mantenimiento de los procesos y sistemas empresariales y laborales clave.
- Maximizyo la vida y confiabilidad de sus activos físicos.
- Desarrollar una fuerza laboral bien capacitada y comprometida.
- Reducir el estrés en el lugar de trabajo y crear una mayor satisfacción laboral.
Estas medidas ayudan a las personas a ser más productivas y a los activos a ser más fiables. Los resultados típicos que observamos al desarrollar un caso de negocio cuyo los clientes desean implementar la Excelencia en el Rendimiento de Activos pueden ser bastante sustanciales, como:
- Mayor OEE/rendimiento (lograr que salga más producto)
- Reducción de costos de mano de obra, materiales e inventario
- Costos de mantenimiento reducidos
- Pérdidas de producción reducidas
- Mayor seguridad y cumplimiento normativo
- Evitar proyectos de capital
Analizar el logro de resultados implica comprender el origen de esas pérdidas. Algunos factores comunes que observamos que dificultan la confiabilidad se encuentran en las áreas de Mantenimiento, Operaciones, Ingeniería, Almacenes, Compras y Administración. Las pérdidas pueden provenir de toda la empresa. Por ejemplo, DuPont realizó un estudio que examinó miles de causas raíz de las pérdidas de activos. 
